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Las visiones individuales no son una limitante

Colectivos fotográficos: una alternativa para fotógrafos profesionales y aficionados

Karen Key

Muchos de estos grupos se desenvuelven como nómadas, pero sirven para congregar a profesionales y aficionados del octavo arte que deseen aprender, compartir experiencias y exponer sus trabajos individuales de manera colectiva e integrada

Participantes de 'Pon una foto en la calle' edición Maracaibo -Cortesía de 40° Bajo el Sol

            La necesidad de darse a conocer, el interés por compartir con otros como ellos, la búsqueda de la integración de ideas sin perder la esencia de la individualidad, el desarrollo y la promoción de la fotografía como arte y como herramienta de denuncia social, son algunas de las razones por las que tanto noveles como profesionales han coincidido en estas asociaciones llamadas colectivos fotográficos.

La historia de estos grupos en Venezuela tiene su vestigio más importante en las pequeñas asociaciones de colegas y amigos que buscaban unirse con el fin de compartir su pasión. Por las décadas de los 50 y los 60 circulaban pequeñas asociaciones como Foto Club Caracas (luego cambió el nombre a Camera Club) el cual integraba a profesionales y aficionados de la fotografía que buscaban promover el aprendizaje y la superación de sus miembros y el perfeccionamiento del arte. Este primer intento de colectivo logró lo que María Teresa Boulton en su libro Anotaciones sobre la fotografía venezolana contemporánea denominaría la “democratización de la fotografía”, es decir, la inclusión de personas que aunque fueran distintas en cuanto a su estatus socioeconómico tuvieran en común el interés por el octavo arte.

Con una visión diferente de Foto Club Caracas, reconocidos artistas, intelectuales y fotógrafos de la época como Adriano González León, Salvador Garmendia, Jacobo Borges, Dámaso Ogaz y Daniel González, por mencionar algunos, formaron El Techo de la Ballena, un grupo cultural de tendencia izquierdista que tenía como objetivo principal cuestionar la situación política del momento. En la década de los 70 y hasta los 80 hizo vida pública El Grupo, recordado como uno de los que más se aproximó a la figura de colectivo. Estuvo compuesto por el reconocido fotógrafo criollo Luis Brito, Jorge Vall, Ricardo Armas y Alexis Pérez Luna. La idea de El Grupo era capturar y exponer imágenes que mostraran los problemas sociales, como la pobreza y la transculturización. Su lema era <<no queremos hacer fotos bonitas>>, con el que demostraron ir más allá de la fotografía como arte para usarla como un medio de denuncia social.

A finales de los 90, Nelson Garrido, quien dictaba cursos de Fotografía Experimental decidió crear lo que se conoce como la ONG (Organización Nelson Garrido). Esta surgió bajo la premisa El espacio de los que no tenemos espacio, que apuntaba a la falta de lugares propicios para la enseñanza y la exposición de los trabajos fotográficos. A partir de ese momento se han unido muchos profesionales de la fotografía como Ramón Lepage, Carlos Ancheta y Rafeal Uzcátegui. Hoy en día, este colectivo se mantiene como uno de los más importantes en el país, que no sólo cubre el área de la fotografía sino que también “es un espacio abierto a todas las propuestas alternativas, como la danza y el teatro”, según Rosley Labrador, fotógrafo, colaborador y facilitador de los talleres de la organización.

La ONG realiza una labor educativa a través de los cursos y talleres, pero también participa en eventos locales como ‘Arte sin mordaza’. ‘Sexpo Masturbable’, ‘Dislocaciones’ y ‘El arte financia el arte’, han sido algunas de las exposiciones organizadas recientemente por la casa. También ha trascendido las fronteras en los últimos dos años al estar presente en el Festival Internacional de Fotografía Valparaíso (Chile), la exposición Laberinto de Miradas (España) y ECO (Exposición de Colectivos Fotográficos Euroamericanos).

'Pon una foto en Valencia' fue uno de los eventos organizados por Ciudad Compartida

Aparte de esta organización, se encuentra Ciudad Compartida, un proyecto que nació en el 2003 luego de que fotógrafos como Luis Duarte, Graciela López, Angélica Colmenares, Rafael Castellanos y Jorge Bulhosa asistieran a un taller en el marco del convenio Cuba-Venezuela llamado ‘De la fotografía analógica a la fotografía digital’. Estuvo conformado inicialmente por 15 miembros fundadores, de los cuales quedan 12, quienes están en distintas ciudades del país como Valencia, Barquisimeto, Maracay, Táchira, Maturín, Caracas, entre otras. Luis Duarte, coordinador del proyecto en el Distrito Capital, expresa que aunque éste no tiene sede fija “cuenta con una red virtual que funciona como un núcleo de carácter nacional, el cual consta de un aproximado de 1300 fotógrafos, entre profesionales y noveles”.

Entre las actividades que realiza este colectivo están los talleres y cursos, las tomas fotográficas en varias ciudades, los trabajos en las comunidades (recorridos y exposiciones) y la participación en institutos educativos para contribuir al fortalecimiento de las tradiciones venezolanas. ExpoJoven Aragua y las exposiciones en Barquisimeto, Vargas, San Felipe y Caracas han sido algunos de los eventos llevados a cabo bajo el sello Ciudad Compartida.

Desde el occidente del país, 40° Bajo el Sol se presenta como uno de los proyectos más sólidos del estado Zulia. Su sede se ubica en la Escuela de Arte Julio Árraga, como parte de un convenio en el que la asociación debe contribuir con el mantenimiento del lugar. Luis Perdomo, uno de los coordinadores de este colectivo, expone que su objetivo es “hacer accesible la posibilidad a fotógrafos noveles de mostrar su trabajo y reclamarle espacios a los museos”. Para Perdomo, una de las ventajas de este colectivo, en comparación con otros, es que no tiene límite de edad, por lo que su labor se centra en educar tanto a niños como adultos. Otra de las facilidades es que imparten talleres sin importar el equipo que el estudiante utilice: desde las cámaras de los celulares (conociendo las limitaciones) hasta las profesionales. Asimismo, se ha unido a otros colectivos venezolanos como La Azotea (Zulia) y Ancla2 (Mérida).

Más recientemente, organizaron la actividad Pon una foto en la calle, edición Maracaibo, que es una propuesta original de la Unión Internacional de Fotógrafos (UIFOTO), pero que ha sido adoptada tanto por este colectivo como por otros tantos como Ciudad Compartida. ‘Así somos’ es el proyecto comunitario más próximo a realizarse y consiste en enseñarle a los niños todo lo referente a la fotografía documental.

La individualidad dentro de la colectividad

            Una de las ideas de formar parte de un colectivo radica en que los fotógrafos lo usan como una fuente para dar a conocer sus trabajos individuales. Sin embargo, Francesco Spotorno, creador de la emergente asociación Fotónica y quien lleva 15 años ejerciendo la profesión de la fotografía, reconoce que “lo difícil en un fotógrafo es llegar a dar el paso de concebir que puedes trabajar en equipo sin que eso afecte tu manera de ver”. Aunque, a su parecer, en un colectivo se pueden realizar tareas en conjunto si se cumplen con condiciones como “contar con gente que no tenga limitaciones a la hora de compartir el trabajo”.

            Labrador de la ONG apoya la labor conjunta al ratificar que “trabajamos sobre los proyectos personales que desarrolla cada quien y los mostramos a los compañeros del colectivo”. Para Perdomo, de 40° Bajo el Sol, se trata de agruparse como “manadas para evitar el ataque de los depredadores”, con lo que valora la integración de los individuos para lograr la concreción de los objetivos del grupo.

            Los colectivos de fotógrafos en Venezuela no representan un movimiento novedoso, por el contrario, tienen sus raíces en unas cuantas décadas atrás. Sin embargo, en la actualidad se han mostrado como una alternativa viable para fotógrafos experimentados y aficionados que buscan realizar proyectos en equipo y dar aportes a causas sociales.

La Movida Acústica Urbana redimensiona la música instrumental

La nueva generación de músicos tradicionales aspira internacionalizarse

El pasado convertido en vanguardia es el futuro de la música instrumental venezolana que la nueva generación de músicos llevará a nuevos horizontes

Vanessa Bachrich

Desde hace ya diez años, en Caracas, se ha estado gestando una nueva generación de músicos que aspiran llevar su arte a nuevos horizontes renovando la tradición con su repertorio e improvisación.

El falso precepto de que la música venezolana es tan sencilla como un joropo se derrumba fácilmente cuando se tiene la oportunidad de presenciar a músicos como Jorge Glem (cuatrista), Pacho Flores (trompetista), Álvaro Paiva (Guitarrista), Rodner Padilla (Bajista), Héctor Molina (cuatrista), Raimundo Pineda (flautista y piccolista), Roberto Kosch (contrabajista), Manuel Rangel (maracas), entre muchos otros que conforman la vanguardia de la tradición venezolana.

¿Están haciendo algo muy distinto estos compositores y músicos? Ésta es una pregunta que muchos se apresurarían a responder y dirían que sí. Las bases de estos artistas se encuentran en Raíces de Venezuela, Ensamble Gurrufío, Aquiles Báez, Los Anauco, Venezuela Cuatro y un sinnúmero de músicos que ocuparían decenas de páginas bien merecidas sobre la historia de la música instrumental de nuestro país.

El aporte de estos nuevos músicos es en las composiciones, en la creación de paisajes sonoros sublimes presentados en ejecuciones impecables que dejan a más de un especialista con la boca abierta y que muchos tradicionalistas escuchan con extrañeza pero de eso se trata ser vanguardista. No son académicos que no dejan al azar algún elemento apegándose a las partituras, hay una gran cuota de improvisación que es el sello de cada concierto.

“Ellos fueron quienes nos abrieron los caminos a nosotros para poder hacer lo que estamos haciendo” plantea con humildad y rindiendo el honor a quien lo merece, Edwin Arellano, guitarrista de la agrupación Los Sinvergüenzas.

En los músicos de hace treinta y cuarenta años están las bases de la tradición vanguardista de la música instrumental venezolana con la que hoy nos deleitamos. Es parte de una misma historia y de una evolución que se condensa en el paradójico enunciado “tradición vanguardista”, que teóricamente puede producir ruido pero que en la práctica produce música que sin palabras elevan al espectador.

Hector Molina, integrante de agrupaciones de la Movida Acústica Urbana como C4Trío y Los Sinvergüenzas y colaborador de otros proyectos tradicionales plantea que en el caso de Los Sinvergüenzas el aporte se centra en las composiciones: “Nosotros creemos que una de las responsabilidades que tenemos es hacia el repertorio de la música venezolana, por eso estamos tan empeñados en componer y seguir haciendo cosas nuevas para que nuestra música quede ahí y además enriquecer el repertorio. Nosotros, a pesar de tener una estructura muy parecida a las agrupaciones que nos anteceden, creo que lo que nos distingue es que tratamos ir un poco más allá en la composición. Tenemos visiones muy distintas porque la formación de cada uno de nosotros es distinta y eso nos da la diversidad en el repertorio”

Raimundo Pineda, flautista y uno de los mejores piccolistas del país, es miembro de Los Sinverguenzas. Mariajosé es una de las piezas que recientemente han enriquecido el repertorio de la música venezolana, es alegría y nostalgia en forma de merengue caraqueño.

http://www.youtube.com/watch?v=uDiQShtntzY

La Movida Acústica Urbana (MAU) ha logrado conformar un colectivo sólido y alrededor de ellos se ha construido una plataforma que impulsa el talento de virtuosos, muchos en el anonimato gracias a las limitaciones que presenta el género poco comercial de la música instrumental venezolana.

Las agrupaciones que conforman este colectivo son, como ya dijimos, Los Sinverguenzas (la agrupación más longeva de la MAU), Kapicua, EnCayapa, Nuevas Almas, C4Trío y Kamarata Jazz. Sin embargo, músicos solistas aparte de la MAU han sabido aprovechar esta plataforma. Es el caso de Pacho Flores, trompetista con una trayectoria extensa para su edad y ganador de uno de los premios más prestigiosos de la trompeta, el Maurice Andre.

La labor de Flores se concentra en otro ángulo, el de rescatar la trompeta en la música venezolana y su trabajo como docente le ha permitido entender que lo más importante es luchar por la identidad: “. En la música venezolana yo creo que todavía falta seguir luchando por la identidad y esa es una labor de todos. No solamente el músico tiene que trabajar sino también el pueblo venezolano para impulsar nuestra música que es tan hermosa y compleja al mismo tiempo.”

C4Trío es, quizás, el centro y motor de lo que ha sido la nueva generación de talentos. Su singular formación de tres cuatros (Jorge Glem, Edward Ramírez , Héctor Molina) y un bajo (Rodner Padilla) ha logrado conquistar un lugar privilegiado en su género. Este ensamble ya ha realizado dos giras en los Estados Unidos pero admiten que dentro de nuestras fronteras todavía hay mucha tela que cortar.

El trabajo a pulso ha permitido abrir muchas puertas, la unión y el establecimiento de la MAU como una sólida tribuna ha sido una de las diferencias fundamentales que han permitido que la música instrumental venezolana logre llegar a nuevos horizontes aunque la lucha por la conquista de espacios dentro del país no ha sido sencilla y paradójicamente la dificultad ha sido mayor en el interior del país. “Se ha hecho todo un trabajo por abarcar el circuito posible en Caracas y creo que se ha cumplido. Hemos llegado a todas las salas de teatro y el Aula Magna. Nos falta el Teresa Carreño, que es bastante ambicioso. En el interior también hemos hecho un par de giras. Aun así no está hecho un circuito para nuestro tipo de música, hay que terminar de crearlo”, cuenta Jorge Glem, cuatrista de C4Trío.

Hector Molina, como miembro de C4Trío explica: “Uno de los objetivos es posicionarnos aún más, no sólo por C4 Trío sino por la música venezolana. Sabemos que detrás de nosotros seguramente van a seguir muchas otras agrupaciones y mucha gente que se fijará en Venezuela. Las giras fuera del país pueden ser una vitrina”

Horas de ensayo, dedicación, talento, trabajo en equipo y la alianza inquebrantable entre los integrantes del colectivo ha sido la adición para lograr el éxito.

Numismática en Venezuela

Pasión por la moneda

Expertos coleccionistas y comerciantes relatan sus historias sobre el valor de la moneda alrededor del globo. Vivencias recolectadas sobre casas de subastas, falsificaciones y el desconocimiento de este arte milenario

Por Saúl Briceño

Definido como el arte de coleccionar monedas y billetes de las diferentes épocas, la numismática ha sido afición de grandes y pequeños. Ya sean de oro, plata, bronce o níquel, las monedas han conformado una invaluable pieza de la historia, haciendo homenajes a figuras y acontecimientos de gran magnitud; y sirviendo como fuente de inspiración en la elaboración de cuentos y leyendas.

En una pequeña pero acogedora oficina, repleta de una diversidad de libros antiguos, relucen brillantes monedas de diversos colores, formas y procedencias. “Una de las principales creencias que posee la gente es que la numismática lo practican únicamente los millonarios”, dice con una leve sonrisa el investigador Alejandro Alessandrini, miembro de la Sociedad Numismática de Venezuela, institución poco activa fundada el 15 de julio de 1962.

Un mito que ha mantenido receloso a una infinidad de coleccionistas, ante la continua inseguridad que vive el país. Sin embargo, es lo más ajeno a la realidad, donde día a día surgen nuevos clientes, sin importar su posición económica o social. “Es como la gente que tiene cuadros en su casa. Hay algunos muy costosos y otros no tanto. Lo mismo ocurre con las monedas”, agrega Alessandrini.

De la afición al modo de vida

Manuel Rojas es uno de los pocos comerciantes de antigüedades en Caracas. Con tan sólo cinco años de edad empezó como coleccionista de monedas, de los cuales recuerda una locha nacional de 1945 y un ¼ de dólar acuñado en 1944 entre sus primeras adquisiciones.

Tras graduarse de Politólogo se le presentaron dificultades para ejercer su profesión. Por ende, y además con la necesidad de resolver su día a día, se fue adentrando en ese mundo que había conocido desde pequeño, convirtiéndose poco a poco en comerciante de piezas numismáticas.

Dentro de la reducida colección que todavía mantiene se aprecian sólo monedas del Mundo Antiguo. Una gran pasión donde resaltan recuerdos de civilizaciones griegas y romanas. “Tengo muy pocas ya que como comerciante no puedo darme el lujo de sacar dinero del trabajo”, acota sonriente.

Bajo su criterio, no han sido pocas las veces que se ha encontrado con piezas importantes. Las casas de subastas representan un punto cardinal y recomendable para nuevas hallazgos. Aunque las principales preseas ya estén, en su mayoría, dentro de colecciones privadas. Sin embargo, recuerda que una vez, hace ya unos tres años, tuvo la suerte de descubrir un Tetradracma de Alejandro Magno. Una pieza rara que, curiosamente, estaba a punto de ser fundida.

Son errores causados, en su gran mayoría, por el desconocimiento histórico en buena parte de la población. En otros casos, a su vez, debido a la ambición de algunos individuos que ven éste arte únicamente como fuente de ingreso económico, sobrevalorando el metal de la pieza por encima de su significación artística, histórica y social.

Por ende, no es difícil encontrar grandes casos de robos, cuyas víctimas pasan de coleccionistas particulares a grandes atracos de museos e instituciones públicas.

Sobre estafas y errores de acuñación

 Historias de fraudes son muy recurrentes. Timos que tienden a desalentar muchas veces al usuario inexperto a seguir indagando. “Es un asunto complicado”, opina el comerciante Manuel Rojas, el cual considera que sólo el ojo experimentado, acostumbrado al estudio de las monedas y sus características puede identificar una obra original de una bien realizada imitación.

El proceso de acuñación, por otro lado, no siempre se logra de manera exitosa, presentando algunas veces casos de duplicación de letras, sobreexposición de imágenes, o malformaciones en la estructura de la pieza. No obstante, el resultado de aquellos traspiés puede luego convertirse en la fascinación de algunos.

George Salas entra en esa clasificación de coleccionista. Según su experiencia, que ya supera las tres décadas, ha presenciado  peculiaridades como la duplicación de la leyenda República Bolivariana de Venezuela, distintivo de la moneda nacional, o la figura incompleta del escudo patrio en el reverso de la misma. Le siguen, en carácter de frecuencia, disimilitudes en los punzones de las letras, tanto en el anverso como el reverso de la antigüedad.

Para buscar tesoros

En la actualidad, existen dos grandes subastas nacionales: una en Caracas, en el Hotel Marriot, y otra en Maracaibo, ubicación aún sin definir, las cuales se realizarán próximamente los días 12 y 26 de junio, respectivamente. Se suma a su vez el amplio mercado que ofrece las tiendas on-line, por lo queda claro que las oportunidades no son escasas.

Lo vital, bajo criterio de la vendedora de antigüedades, Isabel de Sleiman, es estimular al público sobre el correcto cuidado de los billetes y monedas. Igualmente, entre sus recomendaciones, acota imprudencias que han ocurrido incluso en las exhibiciones del Banco Central de Venezuela.

“Lo importante es definir qué se desea coleccionar bajo preferencias personales. En eso no hay reglas. Las reglas las pone uno”, acota el coleccionista George Salas. Lo fundamental, menciona a su vez, es iniciarse a partir de lo que ofrezca el bolsillo de cada uno.

Por ello, hay precios para todos los gustos, ejemplares que se pueden conseguir a partir de un bolívar fuerte. No obstante, al entrar en el mercado internacional, los precios tienden a aumentar. El comerciante Manuel Rojas señala que monedas antiguas de bronce, por mencionar un ejemplo, pueden estar alrededor de los 100 o 200 bolívares fuertes. Por otro lado, aquellas pertenecientes al Imperio Español, fabricadas en oro, están por lo mínimo en los 1.700 bolívares fuertes.

“Y si se va a coleccionar monedas de Estados Unidos anteriores a 1850 el gasto es considerablemente superior. La más económica está entre los 4.000 bolívares”, agrega el joven comerciante.

El mercado venezolano sigue siendo pequeño entre las naciones latinoamericanas, con culturas quizás más ricas en esos aspectos, tales como el caso de Argentina, México o Colombia. No obstante, existe una diversidad de objetos nacionales de gran valor en el mercado internacional, verdaderos tesoros para cualquier coleccionista de renombre.

Una de ellas, resalta el comerciante Rojas, es el ¼ de Real con fecha de 1904, del cual sólo existen tres ejemplares, uno de ellos en posesión del Banco Central de Venezuela. Una moneda que, para tener una idea básica de su cotización y prestigio en el mercado, vale, en su peor condición física, más de 130.000 bolívares fuertes.

“Cuando tienes una moneda de un período en específico, eso te emociona. Surge un deseo de tenerla. Son testimonios de épocas griegas, romanas, de reinados y de independencias. Ahí es cuando entra el coleccionismo. Y se pueden obtener, y sin un gran costo”, finaliza el investigador Alejandro Alessandrini.

Desde temprana edad los más pequeños acceden al mundo tecnológico

                  Niños del nuevo milenio: Nativos digitales

Cada vez son más los infantes que interactúan con las nuevas tecnologías. El Internet, los videojuegos y los móviles son las nuevas  preferencias de  la población infantil

Por Fabiana Bolívar

Los juegos tradicionales y juguetes que marcaron a diversas generaciones ya no son los mismos. Carritos, metras, muñecos de acción, barbies, casitas y peluches han quedado empolvados dentro de las gavetas y armarios del pasado. Hoy en día la tecnología ha cambiado la forma de jugar de los chicos. Computadoras, consolas de videojuegos, celulares, Tablets y Ipods le dieron una transformación radical a las formas de entretenimiento y de socialización de los más pequeños.

Los “hijos de la tecnología” están viviendo su infancia de manera distinta a la que se vivía hace décadas atrás. Según un estudio realizado a 25.000 chicos de Latinoamérica, el Internet ya le gana a la Televisión. El 95% de los niños y adolescentes ingresan habitualmente a la Web, el 83% tiene un teléfono móvil y el 67% usa videojuegos.

Según la socióloga Edixela Burgos, profesora de Comunicación de la Escuela de Sociología de la Universidad Central de Venezuela, los dispositivos tecnológicos son los nuevos compañeros de juego y a la vez “las nuevas niñeras del siglo XXI”. “Aunque se sigan viendo juegos tradicionales de contacto físico, hoy en día, los niños prefieren estar con su DS en las manos, jugar con el PlayStation o navegar en la red que salir a la calle”, agrega.

“Prefiero quedarme en mi casa metida en la computadora porque es más divertido y me da flojera salir a jugar con mis amigas”, dice Brisley Pulido de 9 años estudiante de tercer grado. Según Burgos esto ocurre debido a que para un niño resulta más atractivo los aparatos tecnológicos que los viejos juegos tradicionales.

“Los niños a través de las nuevas tecnologías logran entablar lazos de amistad y afinidad con otras personas, cosa que antes no se veía porque las formas de sociabilidad y de relacionarse eran distintas”, expresa Burgos, socióloga. Liliana Cubillos, psicóloga, piensa distinto: Aunque muchas personas crean que el niño está ampliando su relación social, es mentira porque no es lo mismo chatear con una máquina que ver a la persona cara a cara. “Con las nuevas tecnologías ya no hay tanta comunicación entre la familia. Cada quién está por su lado”, comenta Liliana López, secretaría y madre de dos niños.

No obstante, todavía hay pequeños que prefieren salir a la calle a jugar. Pero el tiempo que le dedican a otras actividades es menor al que le brindan a la tecnología. “Prefiero jugar afuera con mis amigos para no estar encerrado con mi Nintendo o metido en la computadora”, dice Adrián Acosta, de 9 años cursante de cuarto grado.

Los niños acceden al mundo tecnológico por medio de los padres que les complacen sus caprichos electrónicos al costo que sea. Ahora bien, ¿conocen los padres la influencia que tienen las nuevas tecnologías en los menores?  Según Cubillos, psicóloga, la principal causa de que los niños abusen de la tecnología es la falta de conducción dentro del hogar. “La falta de control y el no tener otros intereses ocasiona la adicción a la tecnología”, explica Rosa Di Domenico, psicóloga clínica, coordinadora académica de Psicología de la UCV.

Por otra parte, el efecto del Internet en los niños ha traído aspectos positivos para su desarrollo y desenvolvimiento en la sociedad. “Las herramientas tecnológicas generan procesos de creatividad y de innovación. Son chamos muy ingeniosos y más creativos para crear cosas”, expresa Burgos, socióloga. Es así como actualmente los niños desde los 3 o 4 años ya comienzan a manejar los móviles, computadoras y videojuegos hasta mejor que un adulto. Así lo indica un estudio que demuestra que el 80% de los niños  de Estados Unidos, menores de 5 años, usan Internet.

Para Di Domenico, psicóloga, las nuevas tecnologías en algunos casos estimulan ciertas áreas del conocimiento y del desarrollo intelectual de los niños. “Aprenden cosas interesantes. Están más informados sobre lo que pasa en el mundo y los ayuda más con sus tareas”, dice López, madre de dos niños. “Hay juegos y  páginas educativas que me ayudan con mis tareas y me enseñan palabras, letras y colores”, comenta Pulido, niña de 9 años. Por su parte Di Domenico expresa que la facilidad del Internet ha incrementado la flojera de leer y ya los niños no se “encariñan” con un libro como era antes.

A pesar de todas estas nuevas herramientas interactivas y procesos de enseñanza y aprendizaje que ofrece el Internet, expertos han mencionado los efectos negativos que puede ocasionar el uso excesivo de la Web y  de los videojuegos en los más pequeños. La principal consecuencia perjudicial es la adicción que genera la tecnología en los chicos. “Me siento mal y aburrida cuando no tengo Internet, videojuegos o mi Blackberry” dice Yarielys Matos de 11 años quien se considera “adicta” al celular y a la Web.

Un excesivo uso del Internet y videojuegos puede generar alteraciones en la identidad personal del niño, adicción a la máquina, aislamiento, depresión, ansiedad, frustración, crisis de rabia y rechazo hacia las actividades deportivas. Además, otros trastornos más físicos como la obesidad, problemas motrices, malformaciones en los dedos, problemas en la vista, mala ortografía, retraso para adquirir el lenguaje y hasta ataques de epilepsia”, explica la psicóloga Cubillos.

El Internet es una herramienta versátil que puede exponer a los niños a peligros cuando no están siendo supervisados por un adulto. “En la Web los chicos pueden acceder a páginas de cualquier temática, desde aquellas que explican como fabricar bombas caseras, hasta otras que muestran todo tipo de redes de pedófilos”, indica Burgos.

Aunque la mayoría de los estudios no muestran evidencias de que los juegos bélicos sean la causa directa de los comportamientos violentos en los niños, hay expertos que consideran que para aquellos menores que no tienen cierto nivel ideológico y educativo los videojuegos pueden ser muy perjudiciales.

Pistolas, disparos, robos, sangre, peleas, muertos y prostitutas es lo que muestran la mayoría de los juegos violentos. A pesar de que no son contenidos para niños, son los preferidos por los infantes, mientras que los menos aceptados son los educativos. “Los videojuegos hacen que los niños vean cada vez con mayor naturalidad la agresividad y la muerte”, asevera la psicóloga Cubillos. “Me gusta jugarlo porque mato gente y robo los carros”, es lo que dice Leoneidis una pequeña de 5 años sobre su juego favorito “GTA San Andreas”.

Para acabar con esa realidad Venezuela creó una ley para prohibir la fabricación, importación, distribución, venta y uso” de los videojuegos violentos y los juguetes bélicos. China, Brasil y Alemania también han tratado de atacar el problema pero sólo han optado por advertir a los padres y usuarios sobre los contenidos violentos o sexuales de algunos juegos.

Además del Internet y los videojuegos, los celulares también modelan el comportamiento  de los infantes. Los padres regalan los teléfonos móviles a sus hijos para mantenerlos controlados cuando están fuera de casa o por medidas de seguridad. En cambio los niños lo ven como una cuestión de moda y de entretenimiento. En Venezuela dos de cada diez niños o adolescentes tienen Blackberry. “Me parece una locura que los niños tengan celulares tan costosos, sobretodo en un país tan violento, es exponerlos al peligro”, dice con preocupación Burgos. Para Di Domenico pueden tener derecho a usar el celular pero siempre y cuando los padres los eduquen y le controlen el uso.

Diversas acciones se han desarrollado para proteger a los pequeños del impacto de las nuevas tecnologías. Los niños invierten horas valiosas de su tiempo conectados o jugando para dejar a un lado las obligaciones escolares y las relaciones físicas. “Paso 5 o 6 horas seguidas pegada en la computadora y todo el día usando el celular”, dice Matos de 11 años. “Trato de ponerles horarios, meterlos en actividades, hacer que salgan a jugar con sus amigos y compartan con la familia”, menciona López sobre las reglas que ponen en su casa para controlar el uso de la tecnología en sus hijos. “Es muy importante que un niño tenga otros intereses. Vaya a clases de música, realice un deporte, converse con los padres y salga a los parques”, dice la psicóloga Di Domenico.

Los expertos coinciden en que no basta con censurar los programas. La mejor arma para proteger a los niños de los riesgos de las nuevas tecnologías es, según ellos, la educación. “El punto no es montarnos en una visión prohibitiva o moralista y eliminarle el Internet, los videojuegos o celulares, porque eso va a seguir existiendo. La educación y los valores que tanto los padres, las escuelas y el estado fomenten darán mejores resultados en el comportamiento de los niños”, reflexiona Burgos.

Turismo en Venezuela

Falso ecoturismo

En Venezuela aumenta el número de personas que dicen realizar el turismo ecológico, aun cuando desconocen el verdadero sentido de esta palabra

Castillo Katherine

En un país como Venezuela en el cual se pueden encontrar 43 Parques  Nacionales y 30 Monumentos Naturales  resulta idóneo realizar el llamado turismo ecológico para conocer las bellezas naturales del país. Sin embargo, aunque  la palabra ecoturismo es conocida por muchos, muy pocos saben el significado y sentido de la misma.

El término se presta para confusión,  “como sucede con todo aquello que pasa al dominio público rápidamente y sin más regulaciones que la propia conciencia individual, donde  el verdadero  significado de la palabra  se descompuso, y por esa razón se encuentran cada vez más una larga lista de operaciones que se autodenominan “eco turistas”, de hecho se denomina liberalmente a cualquier objeto relacionado (o que se piense pueda estar relacionado) con el turismo de naturaleza”, así lo indica Juan López en su artículo de  prensa,  el ecoturismo en Venezuela, que data del año 1995.

Laura Nieves, técnico especialista en turismo, quien trabaja en la dirección de divulgación e interpretación de la naturaleza del Instituto Nacional de Parques (Inparques) también  expresó que se ha mal entendido el concepto de ecoturismo, y comentó que se ha empezado  a denominar “ecoturismo” a todas las actividades que se realizan, sin llegar al fondo de su definición, intereses, implicaciones, y  bases.

Buscando una definición

“Viajar en forma responsable hacia áreas naturales, conservando el ambiente y mejorando el bienestar de las comunidades locales” (Lindberg y Hawkins, 1993). Esta es una de las definiciones  más usada proveniente de la Sociedad de Ecoturismo (TIES por sus siglas en inglés: The International Ecotourism Society), una organización de Florida que promociona el ecoturismo.

José Díaz Pérez, alias “Capino”, estudiante de ingeniería geológica en la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien posee una empresa ecoturista, también expresó que el ecoturismo es una manera de distracción,  cuidando el medio y entrando en lo que es el turismo de aventura.  Él  manifestó que para realizar este tipo de turismo solo se necesita “mucha disposición para cuidar el medio ambiente y orientar a  los turistas  hacia el cuidado del medio”.

No hay duda que los ingresos del ecoturismo son considerables y tienden a aumentar año tras año, y es esta una de las razones por las que muchas personas se dedican a  este negocio, cada vez se observan más empresas que se hacen llamar eco turistas en el país, quienes proporcionan a los turistas un viaje a los espacios naturales sin  conocer cómo se realiza el ecoturismo.

“Un ecoturismo mal manejado puede ocasionar situaciones irreversibles para los ecosistemas y los recursos naturales. Una mala orientación, por ejemplo, puede hacer que se destruya un coral o una planta que le ha tomado a la naturaleza decenas de años en producir. Además, la sobresaturación de la capacidad de carga de un área silvestre, origina daños a simple vista intangibles, alterando los procesos ecológicos esenciales”. Dijo Diego Díaz Martín en su artículo   Ecoturismo: Industria sin Chimeneas

“Cosas como la marca del papel higiénico que debes utilizar,  el tipo de jabón con el que te debes bañar, y los repelentes que debes utilizar son básicas para la realización del ecoturismo, pueden parecer tontas pero te ayudan a contaminar lo menos posible el ambiente, y algunas empresas que dicen realizar el ecoturismo  no te lo dicen”.   Dijo Greta Colina, quien ha practicado el ecoturismo desde el año 2005.

El falso ecoturismo es una realidad conocida por todos, pero muy pocas personas lo asumen, es por esta razón que solo se habla de las ventajas  y beneficios de realizar el ecoturismo en Venezuela,  sin embargo pocos hablan de que si no se realiza como es debido puede perjudicar el ambiente y dañar el medio.

“ Yo me he dado cuenta que ahorita es muy común ver turistas contaminando y a veces creo que no es parte del turista, sino de las operadoras, de los guías, que son muchas veces las personas que llevan a otras a conocer lugares que tienen que impartir ciertas normas “ expresó Capino.

Mal estado de los Parques Nacionales

No es un secreto que algunos parques nacionales del país se encuentren en mal estado, y esta realidad se ve reflejada al visitarlos y al observar las denuncias de los medios de comunicación
, que hacen un llamado de atención a la sociedad, entre uno de ellos tenemos el artículo del Nacional de Alexandra Blanco titulado la lenta agonía del parque Morrocoy donde se manifiestan las agresiones al ecosistema.

“Cuando visitas el Parque Nacional Morrocoy te das cuenta del deterioro que hay, puedes observar la basura en la arena, y que el puesto de guarda parques está vacío, y esta situación se presenta en muchos parques nacionales, al parecer a muchos no les importa conservar el ambiente”, expresó Mariana Gomes, quien practica el ecoturismo en Venezuela.

En respuesta al mal estado de los parques nacionales Nieves informó que existen factores administrativos como  la falta de personal, de equipamiento, y falta de una cantidad de instrumento que no  permiten ejecutar las actividades en un nivel óptimo. La técnica también expresó  que existe un problema para determinar la capacidad de carga de todas las áreas y  aunque están en proceso de ello,  no en todas las áreas existen los equipos suficientes para poder hacer que se respete esa cantidad de carga.

Gran cantidad de personas viajan a los parques nacionales del país sin tener conciencia de los actos que realizan, la cultura ambiental no está presente en todos los venezolanos, y es por esta razón que son los culpables de la destrucción del ecosistema. 

“No te voy a decir que inparques funciona mal sino que a lo mejor los guarda parques no tienen los recursos, a veces no les enseñan a controlar los permisos y tristemente los parques nacionales y monumentos naturales están siendo visitados por cualquier persona” comentó Capino

Para la Bióloga Zoyla Martínez, Directora de Desarrollo Comunitario de VITALIS, “si bien es cierto que se ha avanzado en la concientización sobre la conservación y uso sustentable de la biodiversidad,  aun no se han fortalecido los puentes hacia las comunidades locales con acciones concretas que equilibren las necesidades de conservación con las necesidades socioeconómicas”. Así se expresó en un artículo publicado por VITALIS el día Mundial de la Biodiversidad titulado  países más ricos en biodiversidad suelen ser los más pobres.

En América Latina, países como Costa Rica, Panamá, Ecuador, México, Brasil y Colombia, ya han comprendido la dimensión de esta oportunidad, y han hecho de la industria del ecoturismo una política de estado, dotando los servicios y la infraestructura mínima necesaria para su crecimiento y desarrollo, y capacitando a sus funcionarios para darle una cálida bienvenida a los turistas, según Diego Martin.

Sin embargo, pese a sus potencialidades, el ecoturismo ha sido poco explorado en nuestro país. Pocos son los esfuerzos para apoyar esta industria que puede generar grandes ingresos altamente necesitados por la economía local, regional o nacional, al tiempo que promueve una mayor conciencia de la importancia de la conservación, y nuevos incentivos para que  el pueblo conserve sus áreas naturales y se pueda conocer el verdadero significado de lo que significa el ecoturismo.

Una oportunidad para conocer las nuevas propuestas del diseño venezolano

Mercados  de diseño: estilo en la calle

Centenares de jóvenes y adultos realizan sus catálogos con las mejores fotos esperando recibir la llamada que los llevará a vivir una nueva experiencia en donde podrán mostrar sus innovadores diseños.

Por Andrea Leis

Es un ambiente lleno de arte, diseños, color, música, fotografía, gastronomía, el que se encuentra en los llamados “mercaditos de diseño”, los cuales son una oportunidad para que los jóvenes y adultos muestren su gran talento a través de sus creaciones.  Son estilos únicos en donde lo divertido y lo no convencional es lo que más abunda.

“La idea del Mercadito es brindar, en un mismo ambiente opciones originales, y darle apoyo a diseñadores y artesanos venezolanos, quienes hacen un trabajo maravilloso que no se consigue en los centros comerciales” Así señala una de las organizadoras, Patricia Godoy, en cuanto a la finalidad que tiene esta exposición. También comenta que el público no sólo apreciará los diferentes diseños sino que también estarán disfrutando de una programación permanente que contiene música en vivo, comida, entre  otras cosas.

“El estar estudiando y no tener disponibilidad horaria para un trabajo estable hace que sea difícil tener dinero no solo para pagar los gastos personales sino las guías de la universidad etc. de esta manera, muchas personas jóvenes podemos crear, compartir perspectivas con otros, aprender, darnos a conocer…” así comenta Jenirée Marín, estudiante de psicología en la Universidad Central de Venezuela, acerca de su experiencia en uno de los mercados de diseño. Marín afirma además que ésta actividad es un espacio en donde cualquier diseño tiene la oportunidad de exhibirse, no hay límites en cuanto a la imaginación ya que aquí es el lugar adecuado para mostrar la creatividad y originalidad.

Estos mercados han venido aumentando de manera acelerada desde su inauguración, ahora se hacen cada vez más frecuentes y cuentan con el apoyo de las alcaldías como la de Chacao que está siempre dispuesta a proporcionar un espacio para que este evento cultural se haga posible. Entre los mercaditos más comunes está el “mercado de la plaza” que se lleva a cabo en la plaza Alfredo Sadel en las mercedes,  el “mercado 100% venezolano” “mercado Cool Market” y el “mercado Lloly Pop” que se hacen en los espacios públicos de Baruta y Chacao.

Los jóvenes o adultos que deseen participar en estas exposiciones urbanísticas tienen que tener  la idea concretada y sobre todo muchas fotos ya que éstas se las tienen que enviar a los organizadores de los mercados para que puedan elegir a los participantes. Patricia afirma que elegir a los que participarán es una tarea muy difícil puesto que la mayoría tiene mucho talento. “…En conjunto con mis colegas vemos todos los trabajos y vamos decidiendo cual es el más creativo, cual tiene la posibilidad de venderse mejor” así se refiere Patricia al proceso de elección de los jóvenes y adultos participantes.

Sin duda, para muchos lo que se ve en las calles cuando hay un mercadito de diseño es una expresión del arte, más sin embargo para Fátima Dos Santos, psicóloga social, lo que se ve en los mercados es artesanía. “Un punto importante es diferenciar el arte de la artesanía, lo que se hace en los mercados de diseño no es estrictamente arte, el arte es la búsqueda de la belleza por la belleza misma, mientras que  lo que consigues en los mercados son artículos utilitarios que tienen un valor artístico y creo que califica mejor como artesanía que como arte”, así lo diferencia la psicóloga.

Una característica de estos encuentros artísticos es la cantidad de jóvenes que abundan en ellos. Patricia Godoy, comenta que sin duda la mayoría de los participantes son jóvenes “…una juventud llena de ideas, de magia, sin duda son unos días muy agradables porque se comparte cultura a través de estos jóvenes que están impacientes por mostrar sus trabajos” así los describe Godoy quién también afirma que sí existe la presencia de personas mayores pero que por lo general muestran un trabajo más tradicional en comparación con los adolescentes que siempre llevan algo innovador y poco convencional.

Por otro lado la psicóloga Fátima dice que quizás la abundancia de juventud se deba que estos eventos son relativamente nuevos; además dice que los jóvenes de hoy en día son creativos por naturaleza y que los que participan en los mercaditos son innovadores con los materiales y con los diseños.

“Lo que buscamos al hacer estas franelas es rescatar y mantener la cultura y la personalidad de los venezolanos, para que toda la población se sienta identificada y pueda llevar una prenda con orgullo” así comenta Francisco Acosta, quien en conjunto con dos compañeros más crearon una marca de franelas llamadas Typo´s  que se caracterizan por llevar estampadas algunas frases del modismo caraqueño. De hecho, Francisco comenta que el nombre de la marca Typo´s viene de “tipo algo” que es una frase muy usada por los adolescentes para hacer referencia a determinadas situaciones o cosas.

Otra particularidad de los diseñadores que logran quedar seleccionados para mostrar sus trabajos en estas exposiciones es que tienen unos nombres de marcas muy particulares y sobre todo originales. Una de estas puede ser la marca “cara-jo” que es una línea de franelas para hombre realizadas por José Ramón; el comenta que son prendas únicas ya que la mayoría son dibujos (mayormente rostros) abstractos que surgen en cualquier momento. También comenta que: “…la idea no es mostrar más de lo mismo, si hay algo característico de éstos mercaditos es lo creativo de los diseños que se ven” y en esta originalidad entran los nombres de los diseños que son ideas exclusivas de cada diseñador.

Alexandra Ostos, es otra diseñadora que tiene una línea de ropa para mujeres llamada “boho”, opina que: “…las cosas tradicionales de tanto verlas en las calles aburren, aquí tú no te vas a aburrir nunca…todo es diferente lleno de creatividad, color, forma”, así describe Alexandra a la originalidad de estos eventos, ella considera que lo no convencional es lo que hace que estos mercaditos sean tan atractivos para el público.

Bolsos, zapatos, accesorios, ropa, entre muchas cosas más son las que abundan en los mercaditos de diseño, que sin duda son una excelente oportunidad para todo aquel que desee mostrar su talento y calidad a través de sus innovadores diseños que difícilmente se podrán encontrar en una tienda de un centro comercial, ya que la mayoría de éstos productos son el resultado del arduo trabajo de jóvenes que están comenzando a explorar  y a desarrollar sus habilidades artísticas y que, gracias a estos encuentros, tienen la posibilidad de mostrarlo a toda la población venezolana.

Géneros musicales

Sentimientos a través de la música

            La música es un arte que nos permite expresarnos y a través de ello logramos grandes composiciones, pero esta se divide en diferentes géneros, entre los cuales se encuentran la música cristiana y la música comercial.

                           

Lisgreth Afanador

Desde la creación, el hombre se ha desarrollado con la música. Sin embargo no es posible comprender la música sin contextualizarse en la realidad que le rodea, es decir, en la sociedad en la que se desarrolla. Por ello, los conceptos de música y sociedad están en constante relación, y desde la educación musical debemos tenerlo presente. La música, al igual que el resto de las demás artes, evoluciona con la historia.

En la actualidad, podemos decir que la técnica y las ciencias ocupan el centro de la acelerada evolución de nuestra sociedad en los últimos años. Hoy en día es posible grabar, reproducir, comprar, editar y manipular el sonido accediendo a él de infinitas maneras, lo cual era impensable hace no muchos años. A su vez, estos cambios implican diferentes formas de relación entre la música y la sociedad, ya que podemos decir que se ha pasado de utilizar la música como medio de comunicación social, a tener además una funcionalidad formativa y comercial.

Yanis González, de 27 años de edad, quien se gana la vida a través de este arte que, “La música es un medio de comunicación y de expresión para los demás, es decir a través de la música se puede transmitir diferentes situaciones, estados y sentimientos”.

Así que, se podría decir que la música en su esencia es el arte que permite organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo. Esta es la base fundamental que se enseña en las diferentes escuelas de música.

Música comercial Vs música cristiana

Es importante tomar en cuenta que cuando se habla de música comercial nos estamos refiriendo a “toda la música que no contiene un mensaje cristiano, en su mayoría la música comercial trata de vender una posición, ya sea política o de vida, si analizamos las letras de estas canciones podemos notar que en un 60% es perversa o perjudicial. Un ejemplo de ello son grupos como Lady Gaga, específicamente la canción dedicada a Judas. Sin embargo podríamos dar muchos ejemplos de música que no es necesariamente producida por compañías cristianas, pero que tampoco es dañina, por ejemplo los adolescentes que le cantan al amor”, así lo afirmó Luis Flores, técnico de sonido.

Pero la música cristiana a diferencia de la comercial es dedicada a Jesucristo y el contenido de sus letras es motivado principalmente a la fe cristiana que profetiza, respeta o predica mensajes basados en la divinidad de Jesús. “la música cristiana no sólo habla de Dios como ser supremo, sino de una verdadera relación con el ser humano, son letras que edifican y dan un mensaje de salvación y arrepentimiento”, dijo González.

Por su parte podemos ver que la música cristiana ha ido evolucionando a través del tiempo, un ejemplo de ello es la música contemporánea que surgió como una forma de evangelización y expresión espiritual entre los cristianos afroamericanos estadounidenses evolucionando del Gospel a una gran variedad de estilos musicales, un ejemplo de ello es Israel Houghton.

La música cristiana ha trascendido hasta considerarse merecedor de diversos premios representativos de música a nivel mundial, como los Premios Grammy y en las últimas décadas se ha notado un crecimiento originado en gran parte de las denominaciones que forman parte del cristianismo evangélico con cantautores de fama internacional, tanto del mundo anglosajón como latinoamericano, tal es la influencia de la música cristiana que el 2003 se celebró la primera entrega de los Premios Arpa.

La música cristiana contemporánea no es un estilo musical separado del resto de estilos, sino que se entiende como una forma de categorizar la música, de acuerdo a su letra, y el mensaje que pretende causar el autor o intérprete sobre las personas que la escuchan, “cantantes como Marcela Gandara, Michael Smith, Hillsong, entre otros, son agrupaciones que se han encargado de llevar el mensaje del evangelio a través de sus letras y estilos musicales”, Juan Canelón, Baterista de la agrupación Proyecto RAC.

Es importante destacar que “La música ejerce siempre una influencia sobre el que la escucha, ya que es la expresión del corazón del compositor y del ejecutante, y por lo tanto transmite la actitud y el espíritu (influencia) que hay dentro de ellos. La música es tan poderosa que puede sanar o herir, edificar o destruir, instruir o engañar, y quizás lo más importante: Puede liberar o atar, por ejemplo canciones como Huele a tristeza de maná, se puede notar que el cantautor está despechado y herido” aseguró Luis Sánchez, Psicólogo.

Ahora bien, como su nombre lo indica la música comercial es hecha para satisfacer necesidades en un 50%, es decir, géneros como el reggaeton insita al sexo, por su parte están cantantes como Oscar de León y Juanes que en sus letras hacen un llamado a preocuparse por la humanidad. Pero en realidad, el efecto más profundo y transformador de la música lo produce su contenido espiritual. “Cuando escuchas música, las ondas sonoras entran por tus oídos, y la vibración que producen es interpretada por tu cerebro, lo cual es interpretado por el subconsciente y exteriorizado por tus actos”, afirma Sánchez.

González afirma que si tuviera que elegir entre la música cristiana y la comercial se quedaría con la cristiana, “Por el contenido de sus letras y por el crecimiento espiritual y esa cercanía con Dios”, dijo.

La música en la sociedad

Según la revista Digital “Investigación y Educación”, de Rosa María Pérez Grau dice que la música ha sido usada y se sigue usando para transmitir ideas, pensamientos, ideologías, sentimientos, etc. De ahí su función comunicativa desde la prehistoria hasta nuestros días. Además, es considerada como una disciplina más del currículo, su función también es formativa: desarrolla en las personas sus capacidades cognitivas, afectivas, psicomotoras y sociales, fomenta la autonomía personal, la orientación espacio-temporal, favorece la identificación con grupos sociales de pertenencia, así como la capacidad de indagación, exploración y búsqueda de soluciones creativas a conflictos, o la capacidad de análisis de las creaciones propias y ajenas, etc.

Pero es su función comercial la que la hace convertirse en un mercado rentable, lo cual beneficia y perjudica al mismo tiempo la calidad del producto, ya que hay más músicos, pero también hay más música de consumo dirigida por las industrias discográficas.

Esto, unido al progreso científico y el avance de la electrónica, es lo que ha provocado el gran cambio del mundo musical durante el último siglo. La aparición de medios técnicos, de instrumentos musicales y ordenadores que facilitan el trabajo de los compositores, la posibilidad de asistir a conciertos, la difusión televisiva, los programas informáticos, el acceso a todo tipo de música a través de Internet y/o grabada en discos compactos con una calidad de sonido de alto nivel, o incluso la gran cantidad de información de que disponemos en la actualidad mediante la cual tenemos acceso inmediato a todo tipo de datos relacionados con la música, son, entre otros factores, los que han motivado esta increíble evolución, y, sobretodo, han contribuido a una mayor universalización de la música.